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Dieta de Invierno

Después de haber puesto en práctica la limpieza de otoño y pasar éste en Sevilla con su temperatura moderada incluso a veces con calor, llega el momento de recibir al invierno y hacerlo con salud, buenos propósitos y alegría, que compense en parte el menor número de horas de luz que en invierno  tenemos. Elijamos entonces la mejor manera de prepararnos para esta estación del año, una correcta alimentación.

dieta-equilibradaNaturaleza de los alimentos

En invierno la variedad de verduras nos induce a prepararlas de muy distintas formas: las coles, lombardas, calabazas, brécoles, acelgas, espinacas y borrajas, junto con muchas más que hacen de esta temporada un placer para los aficionados a la cocina, nos permiten preparar platos más elaborados que durante el verano, ahora las cocciones más largas y los asados al horno predominan para calentar con su naturaleza nuestro cuerpo y permitirnos defendernos frente a los agentes externos. Nuestro sistema de defensa agradece los caldos y sopas, así como los guisos que aumentan nuestro calor corporal frente a los rigores del invierno, no significa esto que olvidemos los alimentos crudos hasta la primavera, sino que pasan a tener una menor presencia en nuestro día y deben ser consumidos durante las primeras comidas, como desayuno y almuerzo, y siempre seguidos de platos calientes que nos den energía y poder calórico.

Las frutas en invierno también cambian su naturaleza, eso sí, si nos referimos a una compra ecológica que va con la temporada, pues en el comercio convencional podemos hallar cualquier tipo de fruta hasta la más veraniega traída de países lejanos y desprovista de toda energía por efecto de cámaras refrigeradoras en su largo viaje y conservación. Si queremos tomar frutas del tiempo, disfrutaremos de las manzanas en todas sus variedades, la pera de invierno, las uvas que nos acompañan desde el otoño y disfrutaremos con ciruelas y uvas pasas, higos, dátiles, nueces y piñones que con su alto contenido en nutrientes mejoran nuestra vista y la calidad de nuestra sangre.

Remedios para el Invierno

¿Qué tal algunos consejos para llevar este invierno con más vitalidad y energía que nunca?

¿Qué tal si como resultado de alimentarnos bien en invierno llegamos a la primavera con salud rebosante y sin alergias?

Probemos algunos remedios de las Medicinas más tradicionales.

La Medicina Tradicional China nos habla que el sabor salado corresponde al Elemento Agua que rige el invierno y es representado por los Riñones, quizás la mejor manera de comenzar un día de invierno no sea con los desayunos habituales de cafeterías y bares que tanto abundan en nuestra sociedad,  que tal si probamos a levantarnos diez minutos antes y nos regalamos una taza de caldo vegetal (hoy día los hay ecológicos y solubles de muy buena calidad, como los de La Finestra) y disolvemos en ella una cucharadita de Hacho Miso, se trata de un fermentado de soja de un valor energético (no calórico) incalculable, si es lo primero que tomamos nos asegura un día lleno de energía, mantendremos nuestra temperatura corporal y estaremos mejorando nuestros huesos, oídos y dientes, además con la naturaleza del Miso fortalecemos nuestra energía sexual, tanto para hombres como para mujeres (recordemos que es la fuente original de las isoflavonas).

Por otro lado si tu forma física no es la ideal y andas sobrado de flemas que se acumulan en tu cuerpo llenando tus pulmones de mucosidad sería muy aconsejable para ti empezar el día con una decocción de jengibre fresco y otra antes de las cuatro de la tarde, la cantidad de jengibre es fácil de calcular, corta un trozo del tamaño de tu dedo pulgar de la mano, machácalo en un mortero y ponlo a cocer con dos vasos de agua hasta que se consuma a la mitad, puedes añadir una cucharadita de miel oscura (con más de seis meses desde su recolección), el jengibre usado sirve para la decocción de la tarde, así que no lo tires. No tomes lácteos y consume la menor cantidad de trigo que puedas, después de algunas semanas, te sentirás más despejado  y podrás apuntarte al Miso.

Un desayuno Energético

Muchas veces ocurre que uno cree que está comiendo bien porque existe la creencia social que lo que hace mucha gente ó lo que sale en la televisión es lo correcto. ¿Pero qué pasaría si estamos en un error?

Las generalizaciones no son buenas en ningún caso, así que hagamos una prueba: si eres de los que desayunan café con leche, tostada de pan blanco con margarina y peor aún, zumo de naranja, ¿por qué no pruebas durante unos días a desayunar lo siguiente?

10 almendras crudas, 15 uvas pasas, 5 dátiles naturales y 3 ciruelas pasas, tómalo junto con una infusión  de Diente de león, Centella asiática, Hinojo, Escaramujo y Regaliz, ponle miel y deja que tu cuerpo te diga qué le sienta mejor, desayuna en casa si puedes, escucha unos minutos de música, incluso si puedes asómate a la ventana y piensa en algo agradable, visualiza aquello que deseas que se haga realidad en tu vida, y luego sal a la calle a conseguirlo.

Tentempié de media mañana

Es cierto que muchos naturistas defienden los ayunos de doce horas diarias, es decir no tomar nada desde la cena hasta el almuerzo, pero lo cierto es que si estamos trabajando, sometidos al estrés de la vida diaria y a las exigencias de esta sociedad que hemos creado, nuestras necesidades nutricionales son distintas de una vida más relajada de campo,  por otra parte después de tres horas largas desde el desayuno y otras tantas hasta el almuerzo, conviene una comida ligera, fruta por ejemplo, es el momento ideal para tomarla en invierno, ya no nos enfriará tanto y podemos absorber mejor sus nutrientes con el estómago vacío. Toma si puedes otra infusión, esta vez puede tratarse de un Yogi Té para el que solo necesitas un poco de agua caliente.

Almuerzo

Aprovecha si quieres mientras preparas el almuerzo para tomar una fruta, mejor que no salga de la nevera, sino que esté a la temperatura de casa, almuerza una ensalada moderada, no tan grande como en verano, y con los vegetales de la estación, para seguir con un plato de guiso de legumbres, de cereales variados como el mijo, la quínoa, el bulgur ó el trigo sarraceno (no es un cereal pero se le parece en su textura) ó el conocido arroz y la pasta, también patatas; todo ello con esas verduras tan buenas de la estación, con especias que facilitan la digestión y calientan nuestro sistema digestivo como el comino, culantro y cardamomo.

Merienda

¿Te gusta el café de cereales  ó la leche de soja con canela y limón? Si te apetecen puedes acompañar con unas galletas integrales de avena con pasas de corinto y frutos secos. Ahora ya la cena no parece tan lejos.

Cena

Una cena poco abundante, calentadora y con alimentos ricos en proteínas, es la mejor opción invernal. Un plato de sopa ó crema de verduras, unas verduras cocinadas a tu gusto (no ensaladas crudas) y un poco de Tofú, Seitan, huevos, ó pescado para los no vegetarianos, te darán ganas de ir a la cama pensando en que por lo menos hoy, ha habido alguien que ha cuidado muy bien de ti: Tú mismo.

Un beso

Rosario de Gaia

Centro Ecológico Gaia

C/Luís de Vargas 4 y 6

41001 Sevilla

954561831/954211934

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